BlogLiteratura

Nueve leyendas para nueve provincias

Hace un par de meses, de forma completamente fortuita, descubrí que existía un libro titulado «El mundo encantado de Castilla y León», escrito por Jesús Callejo Cabo, ilustrado por Tomás Hijo y editado por el Museo Etnográfico de Castilla y León. Vi algunas imágenes… ¡y quise comprarlo en el acto! Desde el propio museo (info@etnografico.org) me indicaron dónde conseguirlo en Madrid para ahorrar tiempo y gastos de envío (fue aquí, por cierto: «El olor de la lluvia«).

El mundo encantado de Castilla y León

«El mundo encantado de Castilla y León» es un pequeño gran libro, precioso, que recoge y resume un total de 34 leyendas arraigadas en alguna de las nueve provincias castellanoleonesas. Destacan, sobre todo, las provincias de León con seis historias (¿quizá por su proximidad a la tierra de meigas?) y Zamora con cinco, Ávila se quedaría a la cola con sólo dos capítulos. Sin embargo, este libro se lee como un todo, y las historias de uno y otro lugar se entremezclan sin seguir un orden específico, con unos protagonistas que también son de lo más variado: criaturas mitológicas, monstruos, espíritus e incluso personas corrientes con algún poder secreto.

A través de sus páginas he descubierto muchas historias, algunas completamente desconocidas para mí, y otras que evocan leyendas mucho más populares, también presentes en otros lugares, como el hombre lobo y la Santa Compaña (que en Castilla han tomado nuevos nombres: lobishome y Huéspeda de Ánimas), o el típico «Coco» que viene a por los niños que se portan mal… ¡parece ser un recurso muy utilizado por los padres del mundo!

El libro es muy ameno (de hecho, algunas de estas «píldoras» me supieron a poco) y muy elegante, hecho con buen papel, ilustrado con el estilo sobresaliente del salmantino Tomás Hijo y combinando tintas negra y roja para el texto. Incluso se incluye un mapa de Castilla y León a doble página y en color con todas las critaturas y seres descritos.

El resultado estético es muy bueno, tanto, que me parece un libro ideal para regalar a cualquier castellano o amante de la mitología y el acervo popular… ¡Ojalá una versión extendida!

el mundo encantado de castilla y león tomás hijo museo etnográfico portada libro

Aquí os dejo una selección de las leyendas que más me gustaron. ¡Una por provincia!

1) Los Cucurrumachos de Navalosa, en Ávila

En invierno se celebra una carnaval muy particular en Navalosa, que sirve para celebrar el paso a la edad adulta de los jóvenes del pueblo, es decir, de los «quintos» (todos aquellos que cumplen la mayoría de edad en ese mismo año). En esta fiesta popular la gente se coordina de forma espontánea y se disfraza con máscaras y se cubre con mantos y pieles, con cencerros y aparejos de labranza.

Esta fiesta tiene una larga vida, puesto que sus orígenes se remontan a los celtas (los vetones, en concreto). Con el paso de los siglos la figura del Cucurrumacho se ha vuelto difusa y no hay acuerdo sobre qué representa: el Cucurrumacho podría representar el mal, que corre por las calles asustando a la gente, o por el contrario, podría representar el bien que espanta los males.

Como curiosidad, esta fiesta estuvo prohibida durante la dictadura franquista, por ser una especie de carnaval pagano… pero los vecinos de Navalosa seguían celebrándola a escondidas.

2) El Colacho de Burgos

Otra de mis historias favoritas, que tiene un punto bastante impactante, tiene lugar en el pueblo burgalés de Castrillo de Murcia (que nada tiene que ver con la región de Murcia).

El Colacho es un personaje que representa el diablo, con el rostro oculto tras una máscara y vestido de forma colorida. Corre hacia las gentes del pueblo y les fustiga con una cola de caballo, estos le increpan con insultos. A lo largo del recorrido los lugareños levantan altares de flores para que, a su paso, el Colacho se pare y… ¡salte por encima de los niños que ese año hayan nacido en el pueblo!

¡Muy arriesgado!, ¿verdad? Pero si se sigue haciendo, debe ser porque el Colacho salta estupendamente bien.

3) Los Reñuberos de León

En León tiene a su propio dios Thor… O mejor dicho, «dioses», en plural. Son los reñuberos: seres mitológicos capaces de controlar las nubes, la lluvia y las tormentas. Cuando hacen acto de presencia ponen de relieve su eterno mal humor, no en vano, aún perdura la expresión «púsose como un reñubero» a día de hoy en la región.

El origen del Reñubero es discutido. Según algunos, este mito sería un ejemplo de la pervivencia de mitos precristianos en los que se hallan dioses del cielo con poderes sobre la lluvia y las tormentas, remontándonos al principio de los tiempos y a ese miedo ancestral a las tormentas.

4) El monstruo de Curavacas, en Palencia

Dicen que el fondo del lago de Curavacas, al norte de Palencia, comunicaba con el mar Cantábrico, y que en este lago vivía una serpiente colosal, un monstruo similar a Nessie, el del Lago Ness.

En «El mundo encantado de Castilla y León» se explica detalladamente qué sucedió cuando un pobre hombre, perdido en la nieve, se topó con esta horrible criatura emergiendo del agua y cómo se encomendó a San Lorenzo para que le ayudara. El santo le ayudó y ahora, por supuesto, es patrón del pueblo.

el mundo encantado de castilla y león tomás hijo museo etnográfico mapa libro
Mapa ilustrado de Castilla y León, con su fauna paranormal.

5) El trasgo apedreador, de Salamanca

Ya había referencias a este curioso trasgo en un libro de 1570, nada menos. Es un extraño caso de poltergeist que, en vez de vivir en el interior de la casa, vivía sobre el tejado… y desde allí tiraba piedras a cada persona que entraba y salía de la casa. El peligro no era mortal, pero sí resultaba un verdadero fastidio para las buenas gentes que allí habitaban.

Cuando la noticia del duende llegó a oídos de las autoridades locales, mandaron a un nutrido grupo de guardias a investigar. Sin embargo, cuando estos se aproximaron más de la cuenta, desde algún punto del tejado comenzaron a volar piedras sobre sus cabezas y tuvieron que batirse en retirada.

En fin, como la fuerza de las armas no pudo con este trasgo apedreador hubo que recurrir a fuerzas sobrenaturales. Fue un cura, con fama de exorcista, quien acudió a la casa y se tomó su tiempo en bendecir cada rincón de aquel lugar. El trasgo desapareció para siempre.

6) Los diablillos de Sepúlveda, en Segovia

San Bartolomé se disponía a realizar un exorcismo a una muchacha endemoniada y, al ver que los guardias tenían miedo de liberarla de sus ataduras, los tranquilizó diciendo: «Ya tengo yo bien atado al demonio que la domina«.

Así que cada año, ante la iglesia de San Bartolomé, en Sepúlveda, algunos vecinos encarnan a unos vistosos diablillos, que corren libres durante media hora, saltando y dando escobazos a todo aquel que se les pone por delante. Pasado ese tiempo, vuelven a la iglesia, donde el santo les retiene, tal y como aseguró en su día.

7) El tío Sartén, de Soria

En Trévago, Soria, hay un gran monolito en una montaña, del que no se sabe a ciencia cierta cómo llegó hasta allí ni qué significa. Esto ha dado pie a la leyenda del tío Sartén.

El tío Sartén era el líder de un tribu de la zona, una posición que se había ganado por su gran fuerza. Pero llegó el día en que algunos de sus hombres comenzaron a dudar de que conservara su fuerza de la juventud. El tío Sartén, para acallar todas estas dudas, agarró con sus propias manos una piedra descomunal, la subió ladera arriba y la clavó en la tierra. Pero justo cuando terminó la tarea, agotado por el esfuerzo, murió. Y allí mismo fue enterrado, junto al monolito que hoy recuerda su fuerza y señala su tumba.

el mundo encantado de castilla y león tomás hijo museo etnográfico portada libro
La Huéspeda de Ánimas en plena procesión.

8) La Zarrampla, de Valladolid

He elegido la Zarrampla porque no lo conocía por este mote, ni mucho menos sabía que había una versión femenina, pero se trata del personaje universal del ogro (en este caso «ogresa») que devora a la gente de un bocado.

En el cuento, la Zarrampla se traga a tres niñas que se encuentran con ella accidentalmente, y a continuación, a una pareja de guardias y a una pareja de soldados. Para la Zarrampla, cualquiera que se acerque lo suficiente es comestible. Al final, la madre de las niñas, desesperada, descubrirá el poder de una hormiga 😉

Así como sucedía con el lobo de Caperucita Rojo, basta abrir de un tajo la tripa del malo para que sus víctimas salgan sanas y salvas de su interior.

9) La cabeza parlante, de Zamora

Según varios textos del siglo XV, en Tábara (Zamora) existía un curioso artefacto que representaba una cabeza y era capaz de descubrir judíos y alertar de su presencia.

Parece ser que esta enorme cabeza parlante estaba instalada las puertas de la villa y cuando un judío que entraba en ella, disfrazado o intentando pasar desapercibido, la cabeza empezaba a gritar: «¡Judío en Tábara, judío en Tábara!» y no paraba el escándalo hasta que, quien fuese, se iba corriendo del pueblo, momento en que la cabeza parlante volvía a gritar: «¡Judío fuera de Tábara!» y se callaba.

Es gracioso que también en el Quijote se menciona una cabeza similar, confeccionada por un hechicero y que respondía a todo lo que se le preguntara. ¿Tendrían alguna relación la una con la otra?

* * *

¿Y vosotros, conocéis alguna leyenda o personaje mitológico de vuestro pueblo o región? ¿Conocíais alguna de estas historias o hay en vuestra zona personajes similares?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.