Novela negra

Lo cuento todo

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Si me conoces desde hace poco quizás no sepas que hace muchos años –tantos que no podría concretar el número- escribí una novela policiaca, un thriller, que titulé La flor más oscura. Cuando conseguí ponerle el punto final definitivo aún estaba en el instituto o quizá en primero de carrera.

Pues bien, quiero dedicar este primer post a contarte todo lo que pasó desde entonces…  ¡porque hay novedades importantes! ¿Preparados?

 

gato limándose las uñas

Mmm, lo tomaré como un sí

 

Juventud, divino tesoro

¡Ay, la juventud! ¡Qué años! En aquella época escribía sin un plan predeterminado, sin ningún esquema, hilvanando ideas que se me iban ocurriendo, dejando que la propia escritura catalizara esas escenas cinematográficas que ocurrían en mi cabeza.

El resultado fue un proceso de escritura muy largo y errático, que me dejó tan agotado que al terminar decidí dejar la novela reposando en un cajón durante algún tiempo indeterminado. Sin embargo, empecé a enfrascarme en la carrera universitaria, ingeniería de Telecomunicaciones, y durante muchos años apenas fui capaz de producir nada serio y apenas leía (pero los márgenes de los apuntes llenos de pequeños poemas, eso sí).

En fin, así pasaron ocho años (¡¡ocho!!). Hasta que un buen día de 2010, sin ninguna razón particular, decidí rescatar la novela y hacer algo con ella: la presenté al XII premio Odisea, que convocaba la editorial del mismo nombre.

 

Un poco de contexto

Muchos quizá no la conozcáis, pero a finales de los años 90 la editorial Odisea fue un referente en cuanto a la publicación de libros LGTB, y los galardonados con su propio premio gozaban de una modesta promoción adicional. El libro más exitoso que publicaron, con diferencia, fue El viaje de Marcos de Óscar Hernández, ganador del IV Premio Odisea.

 

logo de la editorial odisea libros novelas lgtb

 

Sin embargo, para cuando yo presenté mi obra esta editorial ya estaba de capa caída: apenas publicaban nada nuevo, el diseño de su web se había quedado anclado en los 90, algunas de sus obras eran descaradamente mediocres, todos los argumentos parecían cortados por el mismo patrón, y las portadas se iban volviendo más provocativas independientemente del tipo de historia, como si todo su catálogo fueran obras homoeróticas.

 

And the winner is…

Pues no. No fui yo quien ganó aquel certamen.

Pero en diciembre de 2011 recibí un email de la editorial completamente inesperado, diciéndome que habían conservado mi novela porque les había interesado, que les gustaría publicarla y que formara parte del primer lanzamiento de una nueva colección exclusivamente digital (“Odisea Digital”).

 

logo de la editorial odisea libros novelas lgtb

 

Como os podéis imaginar, yo estaba muy emocionado con la idea de publicar con una editorial “normal”, así que acepté. Al fin y al cabo no tenía nada que perder, ¿no?

El proceso de publicación

Todo el proceso a partir de ahí fue bastante lento. Y descorazonador.

Cuando me pasaron la versión “corregida” de la novela, no me indicaron que hubieran modificado ni una coma, cosa que me extrañó, así que rápidamente usé un comparador de archivos para ver directamente en qué diferían y… no sólo vi que no habían realizado ninguna corrección, ¡sino que al hacer la conversión y maquetación habían introducido errores! Por ejemplo, algún guión de diálogo “―” se había quedado convertido en “¾”, e incluso faltaba alguna frase que era necesaria para entender el texto.

Con la ayuda de mi hermano, que es traductor y sabe muchísimo de estilo, hicimos una nueva corrección de la novela reestructurando algunas frases para que sonaran mejor y alertando de los errores ortotipográficos. Afortunadamente tomaron en cuenta este documento e incorporaron los cambios.

También me preguntaron si no tenía algún título alternativo a La flor más oscura, ya que buscaban algo más comercial. Titular es un arte, saber escapar de lo obvio y encontrar algo con gancho no es para nada mi punto fuerte (lo podéis comprobar con los títulos de algunos de mis relatos); a mí me pareció que eso era un trabajo de la editorial: si eres un profesional, conocerás tu mercado y tu público, y sabrás que clase de título les puede seducir. ¿No os parece?

Total, que como yo no sugerí ninguna alternativa, se quedó con La flor más oscura aun cuando la editorial había dicho que no le convencía, lo cual ya es una muestra bastante significativa de su desidia profesional.

Y para rematar, llegó el momento de ver la portada.

En la historia de mi novela el aspecto LGTB está muy integrado con la historia, es decir, ante todo es novela negra, con policías y crímenes sangrientos que esclarecer. Pues ahí va la editorial, y para estar acorde con las portadas de sus novelas, me plantan esta portada:

 

portada original de la flor más oscura publicada por odisea editorial

 

¿Qué decir? Evidentemente no es sólo la cuestión de que un chulazo de brazos musculados no refleja mucho la historia de su interior, sino que el diseño era sencillamente horrible. Cutre y amateur. Una foto editada con Paint y con unas letras encima.

La editorial había decidido reducir al mínimo los costes, como podía confirmarse viendo las portadas de las otras dos novelas que salieron con el sello Odisea Digital junto a la mía, de calidades parecidas:

 

cubiertas portadas odisea digital no tengas miedo amor diferente hecheres beltrán alejandro gómez


Comparad sus portadas con algunas de las novelas que publicaron en años anteriores, en estándares aceptables y razonables:

 

anteriores cubiertas portadas odisea editorial viaje marcos oscar hernandez yestergay diario

 

Me tocó sufrir esa caída en picado en cuanto a calidad. Y sobre este punto sí me quejé abiertamente: ver tu libro, tu hijo, con una portada que detestas, vestido como un payaso, me desanimó. Lo sentía tan ajeno que apenas me apetecía hacer promoción de mi libro. Porque ese no era el thriller trepidante que yo había escrito. No de esa forma.

Finalmente el ebook salió a la venta a principios de 2013 (sí, todo 2012 se esfumó discutiendo las correcciones y las condiciones del contrato, con emails que tardaban meses en obtener alguna respuesta).

A pesar de la nula promoción en medios, la novela tuvo una buena acogida en el mercado digital y dio la talla en cuanto a ventas… Hasta el punto en que a finales de ese año la editorial me propuso publicarla y comercializarla en papel.

¡Bien! ¡Esto ya se parecía más a lo que yo soñaba! (Pese a que fueran a dejar la misma portada y a que la impresión era terrible, con un papel malísimo).

 

Sí, pero no

La distribución dejaba mucho que desear. Sólo estaba disponible sin necesidad de pedirlo en la tienda A different life del barrio de Chueca, en Madrid, que era propiedad de los mismos dueños de la editorial (tenían ahí el almacén). Pero gracias a la posibilidad de encargarla por Internet, y concretamente Amazon, tampoco se vendió del todo mal.

Los problemas empezaron a llegar a la hora de cobrar. El contrato estipulaba liquidaciones cada 18 meses, así que en junio de 2014 les contacté cuando se cumplió ese periodo, dejando unos días de cortesía. Pues bien, a partir de ahí me estuvieron dando largas durante casi un año. Finalmente, en marzo de 2015 conseguí una liquidación de los ejemplares digitales y físicos (liquidación más que dudable, puesto que no se adjuntaban ni justificantes ni recibos, yo debía hacer acto de fe de que aquellas eran las ventas reales).

Tiempo después, en febrero de 2016 la editorial se puso en contacto conmigo para darme una noticia que yo ya esperaba, puesto que hacía tiempo que ni siquiera actualizaban sus redes sociales: iban a clausurar toda la parte de venta física y limitarse al negocio digital. Para esto habría que modificar el contrato, pero me dejaban la puerta abierta a rescindirlo completamente y que yo recuperar todos los derechos de mi obra, tanto física como digitalmente. No tuve ninguna duda, después de sufrir su lentitud, su falta de profesionalidad y los padecimientos para cobrar, opté por romper toda relación con ellos. Además, una editorial en ese estado no suponía ningún apoyo para mi obra ni me aportaba nada.

Ahora llegaba el momento delicado: hacer una segunda (y última) liquidación.

La empresa me proponía hacer un trueque, ¡renunciar a mi liquidación a cambio de los ejemplares de mi novela que les quedaban en el almacén, ya que iban a destruirlos!

Me sentí insultado. Si bien me hubiera hecho ilusión tener más unidades de mi libro, vista la calidad con la que estaba editado e impreso, no tenían especial valor para mí. Prefería mi dinero, aunque no fuera mucho. Por otro lado, si la editorial iba a destruir de todos modos algunos ejemplares que ya no tenían utilidad para ellos, ¿por qué no regalárselos a sus autores en vez de usarlos como coacción para evitar pagarles sus derechos?

En fin, así es como desde febrero 2016 hasta hoy octubre 2017, durante un año y medio exacto, la novela La flor más oscura ha estado descatalogada.

 

Pues vaya, ¿y ahora?

En este tiempo no he estado de brazos cruzados. Aparte de escribir otras cosas, he trabajado en la reedición y actualización de esta novela. Mis 33 años de hoy no son lo mismo que los 18 de entonces. He vivido otras cosas, he leído otras cosas. He trabajado en la rescritura de cada capítulo, en aspectos nuevos, en la cohesión final.

El martes 14 de noviembre estará disponible una versión nueva y mejorada de La flor más oscura, tanto en papel como en ebook, autoeditada y distribuida con Kindle Direct Publishing de Amazon, que lucirá esta estupenda portada (¡gracias Jonatan!):

 

portada cubierta novela negra flor más oscura

¡Ya está disponible en preventa en Amazon!

ACTUALIZACIÓN (21/11/2017):
¡Ya está a la venta en Amazon tanto en ebook como en papel!

 

Los que escribís, ¿habéis vivido alguna experiencia similar con alguna editorial? Y los que léeis, ¿conocíais los entresijos de la industria editorial?

Y pregunta para nota: ¿tenéis una idea de cuánto gana el autor medio por cada libro vendido? 😉

 

7 comentarios en “Lo cuento todo

    1. ¡Hola Bea! Muchas gracias por pasarte a comentar, disculpa que no haya respondido antes, pero como sabes andaba por esos mundos de Dios y sólo con el móvil era más complicado 🙂 Efectivamente, aunque el camino ha sido “entretenido” lo importante es que de todo se aprende (lecciones que serán muy valiosas para el futuro) y que ya por fin está de nuevo disponible para todo aquel que lo desee ^_^

  1. “Lo cuento todo” es casi como un Sálvame por supuesto, el de Deluxe 🙂
    (Me parto con el gato limándose las uñas)
    Me he reído, a la vez que alucinado, con la portada que te propusieron 😨…¡es que parece de coña, de verdad! Muy poca profesionalidad y muy poco gusto.
    Precisamente la semana pasada hablaba con una amiga que tuvo una editorial y que también trabajaba para otra leyendo ejemplares para determinar si “daban la talla” y me habló de alguno de esos entresijos. Tengo pendiente quedar con ella para escucharla mejor porque el tema me resulta interesante.
    Tengo otra amiga, que su madre es una escritora de novela histórica conocida que cuenta que, a no ser por los premios (difíciles de conseguir), por libro es una miseria que, efectivamente, no da para vivir.
    Lo ideal es poder compaginarlo con tu trabajo exprimiendo tu tiempo para hacer algo que te llena y complementa 😊

    1. Jajaja sí, quizá le he dado un toque de cotilleo/salseo con ese título 😉
      Efectivamente, en el mundo editorial puedes encontrar de todo. Por supuesto que hay empresas profesionales que hacen las cosas bien, pero a su alrededor hay todo un cinturón de seudo-editoriales dispuestas a estrujar hasta el último céntimo, y da igual a quién se lo saquen (autor, corrector, maquetador, comprador/lector). Lo complicado es saber cuál es cuál…
      En cuanto a compaginar trabajos, el problema de la escritura de una novela es que es un proceso muy largo y que requiere cierta continuidad, difícil de conseguir si acabas agotado en el trabajo que te da de comer… 🙁 pero ahí seguimos intentándolo…

  2. Uuufff!! Que locura por Dios!!! Se nota que te gusta lo que haces, ya que sigues escribiendo. Muchos ya lo habrían dejado. Así que muchas gracias por seguir adelante. Y sobre lo que gana el autor por cada ejemplar vendido…. Seguro que no es para echar cohetes ni marcharte a una isla paradisíaca a vivir de las rentas. Pero haces aquello que te apasiona, que es muy importante.

    1. Gracias por tu comentario, Nagore! Efectivamente, el que escriba para ganar dinero se llevará una desagradable sorpresa… Y partiendo de ese punto, pues al final uno escribe simplemente porque le gusta, no tanto por el ánimo de publicar y vender… Aunque si se puede ganar algo por tantas horas invertidas, ¿por qué no? 😉

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