CreatividadLiteratura

6 grandes lecciones de la vida de Victor Hugo

grandes lecciones que aprender de la vida del escritor victor hugo

Probablemente no te esté descubriendo nada nuevo si te digo que el escritor francés Victor Hugo (1802-1885) es considerado uno de los mayores autores en lengua francesa. Su obra es tan maravillosa que ha incluso transcendido el plano de la literatura, versionándose y llegando a teatros, televisiones y cines de todo el mundo… ¡Hasta el punto que se creó un musical de su novela “Los miserables y Disney hizo una (edulcorada) película de su novela “Notre Dame de París!

Personalmente, me declaro un gran admirador de su estilo narrativo y sus historias (algunas de ellas llenas de denuncia social) protagonizadas por personajes miserables enfrentados a sus propias contradicciones. Esta admiración me llevó a indagar un poco sobre su vida y a descubrir un montón de curiosidades fascinantes de gran interés.

Siempre hay cosas que podemos aprender de la gente creativa y exitosa, grandes enseñanzas o pequeños consejos que a veces podemos incluso aplicar en nuestras propias vidas o utilizar como inspiración o motivación. Especialmente si tenemos una faceta artística que queremos desarrollar.

A pesar de los dos siglos que nos separan de Victor Hugo, hay seis grandes lecciones que hoy podemos aprender de su vida.

 

retrato caricatura victor hugo escritor francia miserables notre dame parís jorobado

 

1 Nunca te rindas

Victor Hugo se adentró en el mundo de las letras a través de la poesía, con versos escritos de forma intuitiva y experimental, sin haber recibido una formación específica. Esto no fue impedimento para que a sus 15 años se presentara a un concurso de poesía que organizaba la Academia Francesa en torno al (muy peculiar) lema “Felicidad que proporciona el estudio de todas las situaciones de la vida“.

Pues bien, el jurado estuvo cerca de concederle el premio, pero el título de su poema (“Trois lustres à peine”, Apenas tres lustros), dejaba entrever un autor de edad muy joven y la Academia consideró que podría tratarse de algún tipo de farsa y no fue premiado (aunque se le dio una mención especial). Se trata, por cierto, de una historia bastante similar a la que vivió el escritor Joël Dicker, como conté en este post de Instagram.

En los años siguientes, Victor Hugo siguió intentándolo y probando suerte no sólo en éste sino en muchos otros certámenes, sin ningún éxito. Pero esto no le desalentó lo más mínimo, mantuvo su ritmo de trabajo y de participación en certámenes, y dos años después consiguió por fin un par de reconocimientos.

Si Hugo hubiera tirado la toalla al tercer, cuarto o quinto rechazo, el mundo habría perdido a un genio. Pero no fue así. Por pura cabezonería insistencia, sin siquiera darse cuenta, en esos años su ritmo de escritura se fue convirtiendo en un hábito, su estilo fue madurando y mejorando, y su tesón se convirtió en algo inherente a su personalidad. Ese par de reconocimientos eran sólo papel, eran simplemente la carta de presentación del autor en potencia que él mismo había construido.

 

blog daniel fuertes post victor hugo pluma escribiendo papel tinta

 

2 Busca tus referentes motivadores

Siendo apenas un adolescente, Victor Hugo dejo escrito en su diario:

“Quiero ser Chateaubriand o nada”

Una frase simple pero con una fuerza inmensa. ¡¡O eso intuimos a pesar de no saber quién era este admirado hombre!! Bueno, yo ahora ya lo sé porque he investigado un poco para ahorraros el trabajo:

François-René de Chateaubriand fue un escritor francés (se le considera el fundador del romanticismo en la literatura francesa) y un político muy activo.

En 1816, cuando Victor Hugo tenía 14 años y escribió esta frase, Chateaubriand era un hombre de 48 años que ya había escrito varias novelas y ensayos, había participado en campañas militares, había sufrido el exilio, era miembro de la Academia Francesa, había colaborado con Napoleón Bonaparte y luego se había enemistado radicalmente con éste.

Sin lugar a dudas esta voluntad férrea, el saber a quién quería emular y hacia dónde quería avanzar, a través de algo tan sencillo como marcarse un referente, fue lo que le ayudó a no rendirse y cumplir la historia que hemos contado en el punto anterior (Nunca te rindas).

 

gato sombra reflejo batman referentes inspiradores

 

3 Encuentra cuánto puedes abarcar sin dejar de apretar

Dice el refrán que quien mucho abarca poco aprieta y no seré yo quien niegue la sabiduría popular… ¿Pero te has parado a pensar en qué significa “abarcar mucho”… para ti?

Victor Hugo ha pasado a la posteridad como escritor de novela. Probablemente, las más conocidas sean “Los miserables” y “Notre-Dame de París”, gracias a las distintas adaptaciones que se han hecho de ellas (para cine, serie, teatro musical, de la primera; y la versión suavizada de Disney que se hizo de la segunda).

Sin embargo, durante toda su vida Victor Hugo escribió además poesía y teatro, y no paró de hacerlo independientemente del éxito relativo que cosechaba con sus piezas:

El rey se divierte” se representó una única vez; “Hernani” tardó años en llegar a representarse, y cuando se hizo, sólo tuvo unas cincuenta representaciones; “María Tudor” llegó a las 42 representaciones; “Los burgraves” fue un fracaso; y con “Ruy Blas” tuvo cierto éxito financiero pero fue destrozada por la crítica.

Pero la capacidad de Victor Hugo de seguir produciendo (apretando) y abarcando estos tres frentes —novela, teatro, poesía— le hacían ser omnipresente en todos los ámbitos culturales, nada de lo que hacía era ignorado y su nombre siempre estaba de actualidad.

¡Así que no tengas miedo de intentar atacar tus objetivos por varios frentes! Ya tendrás tiempo de ajustar esfuerzos si es necesario.

 

victor hugo escribiendo polifacetico teatro poesia

 

4 Disfruta siendo un amateur de algo

Otra forma de la que Hugo se expresaba, de forma privada, era a través del dibujo. Le gustaba dibujar de forma improvisada, normalmente para ilustrar los borradores de las obras escritas en las que trabajaba.

También usó estas imágenes para acompañar felicitaciones a sus amigos y conocidos, de una forma creativa y que cualquiera podríamos imitar hoy, sorprendiendo a alguien querido con una carta o postal por correo ordinario (que ya de por sí es una sorpresa).

Victor Hugo no pretendía ser un dibujante profesional, pero conservaba sus modestos bocetos y esbozos, y como nada de lo que hacía pasaba desapercibido, como curiosidad llegó a realizarse alguna exposición de sus dibujos.

Sin lugar a dudas, una forma muy sencilla y asequible de trabajar la creatividad y el arte de forma adicional, a través de una vía alternativa, “desconectando” un poco de la vía literaria.

victor hugo dibujando garabato esbozo

 

5 La implicación política tiene consecuencias

¿Por qué un escritor consagrado como Pérez Reverte puede opinar lo que quiera y como quiera? Porque sus ventas no se verán afectadas: ya tiene una gran comunidad de lectores fieles.

Pero en lo que respecta al artista no consagrado, el que intenta asomar la cabeza, a menudo se le dice que no debe significarse políticamente. Y es que de la significación política a la significación partidista, que no es lo mismo, hay un pequeño paso. Y en España, donde el partidismo está muy presente y además bastante polarizado, una opinión apasionada sobre algún tema será traducida rápidamente en un “conmigo o contra a mí”.

Evidentemente esto es un problema, pero no es nuevo, ha estado allí durante el principio de los tiempos.

Victor Hugo también se significó, se involucró en revoluciones, luchó en las barricadas y se metió en política (hasta el punto de llegar a ser diputado electo por París)… Hasta el extremo de tener que exiliarse durante más de veinte años en Bélgica por sus opiniones contrarias al poder (¿recordáis que nada de lo que hacía o decía pasaba desapercibido?).

Evidentemente, no estoy de acuerdo con callarse y no alzar la voz ante las injusticias por miedo o interés, pero seamos sinceros: dejarte llevar por la pasión y enzarzarte en una discusión política en Twitter tampoco te convertirá en un paladín de ninguna causa. Si tienes una faceta pública en ciernes, vigila las formas, sé consciente del escenario donde te expresas y de que la implicación política tiene sus consecuencias buenas y sus consecuencias malas (soy el primero que tiene que aplicarse el cuento).

Uno debe saber cuándo puede o no librar ciertas batallas.

 

teleñeco escenario tiran tomates

 

6 Viaja de otra forma

En esta era de grandes cadenas hoteleras y aerolíneas de bajo coste, todos viajamos mucho y muy lejos. Quien más o quien menos aprovecha unos días para visitar Londres, un fin de semana para desconectar en Lisboa o hacer una escapada romántica a París. Pero nuestros viajes han dejado de ser la experiencia enriquecedora que deberían ser

Victor Hugo también viajó mucho. Y durante estos viajes siempre llevaba algún cuaderno para tomar notas, plasmar las ideas que el lugar le inspiraba y, por supuesto, hacer sus pequeños dibujos.

En una época en que no existía la aviación, Hugo viajaba con su compañera a regiones de Francia o de Europa, y allí pasaba varios días, descansado y empapándose del lugar. Visitaba a fondo y sin prisa los lugares, se relacionaba con los lugareños y, sobre todo, disponía de tiempo de reposo para asimilar todo lo que el lugar le ofrecía.

¡Prácticamente cada año realizaba un viaje de un mes de duración! Quizás sea complicado hacer algo así en nuestros ocupadísimos días de hoy, pero Victor Hugo nos deja entrever que una ruta frenética fotografiando monumentos sin conocer su historia y comprando ropa en centros comerciales ni nos proporciona descanso ni nos desconecta de nuestra rutina ni nos enriquece de ninguna forma.

Así que ya sabes, tómate con más calma tus viajes y aprovéchalos, por cortos que sean, para conocer a la población local, aprender cómo viven y qué comen.

 

frodo bilbo baggins viaje aventura descanso

 

Y éstas son las seis grandes lecciones con las que yo me quedo de la vida de Victor Hugo, una vida que, por supuesto, te invito a conocer en más detalle por ti mismo… Quizás descubras curiosidades interesantes que ignorabas (¿sabías que Victor Hugo vivió en Madrid?) e incluso, con un poco de suerte, quizás obtengas una nueva “lección” que añadir a esta lista 🙂

¡Pero, sobre todo, te invito a conocer su obra si aún no lo has hecho!

¿Habéis leído ya algo de Victor Hugo? ¿Qué os parece a vosotros?

 

10 comentarios en “6 grandes lecciones de la vida de Victor Hugo

  1. Decirte que los emails de aviso que recibo de tus publicaciones, aunque siempre hago una primera lectura rápida y en diagonal (mmm, ¿igual esto no debería confesártelo??), aún así los dejo como “no leídos” para cuando tenga un rato de “tranquilidad” y pueda hacerlo en cuerpo y alma para poder comentar al final unas palabras. Y hoy, por asombroso que parezca, he encontrado ese ratito (que no me oiga mi jefa).
    Me encanta recorrido que has hecho por la vida de Víctor Hugo. Y es que a mí me atraen los libros que cuentan la vida y entresijos de escritores y leerte ha sido como leer unas breves páginas de uno de ellos. De cada lección siempre hay que sacar una enseñanza, ¡claro que sí!

    1. ¡Susana! Nunca es tarde si la dicha es buena, y por eso los posts vienen sin fecha de caducidad, para que cada uno los lea cuando más le convenga 🙂
      Yo soy poco fan de los escritores como personas, me puede gustar mucho su trabajo pero rara vez me intereso por su vida privada… salvo algunos casos, como éste, en que me digo: “¿pero este individuo que ha escrito esta obra maestra con lápiz y papel… ¿de dónde ha salido? ¿qué ha visto? ¿qué ha vivido?”, y las respuestas a estas cuestiones me hacen alucinar 😉

      1. …y encima dispongo de tiempo para responder a tu respuesta!! (esto ya le va a oler a chamusquina a mi jefa, verás)
        Por favorrrr, te recomiento muchísimo que leas “Escribir es un tic”, de Francesco Piccolo..échale un vistazo si quieres a mi IG, que lo tengo comentado ahí. Es un libro fascinante de leer y más para ti que eres también escritor. Desvela los secretos de muchos escritores conocidísimos contando anécdotas, curiosidades, rutinas, manías..¡seguro que tu tienes muchas!…Es decir, no me refiero solo a las manías (que las tendrás) sino también a las rutinas, método, qué es lo que te inspira a la hora de escribir, si necesitas silencio o ruido, etc.

  2. Estimado Daniel: … “Y es que, tarde o temprano, si una vida tiene tiempo, todo sus cabos sueltos se anudan. ” (Arturo Pérez Reverte).
    Por así decirlo, en tu quinta “Enmienda” (Lecciones de Vida); hubiste mencionado al Sr. REVERE. – Quien suscribe este comentario es un lector, del antes mencionado.
    En la Revista La Nación cuenta con una página donde vierte sus letras con el titulo de (PATENTE DE CORSO), las mismas para mi gusto, Bien patentadas se encuentran.
    Y si, “La implicación política tiene consecuencias”; siendo un ciudadano de esta Argentina Endémica; o, dicho de otra manera: – (LA Argen-Demia)-
    Te Saludo Respetuosamente.

    1. ¡Hola Pablo! ¡Gracias por comentar! Efectivamente, aquí también se publica la columna Patente de Corso de Pérez-Reverte, que leo cada semana, incluso si a menudo estoy en desacuerdo con él. Esa es la fuerza que tiene su escritura 😉

  3. Hola!
    Me ha gustado mucho tu entrada 😊 desde hace algún tiempo que nos hablaste de “Los miserables ” esto y tentada a leerlo. Lo tengo en casa esperando a que lo lea. Seguramente lo haga dentro de poco ya que me ha picado la curiosidad. Hace dos días vi en la librería de segunda mano a la que suelo ir ” El hombre que rie” y estuve tentada a cogerlo.
    ¡Un abrazo!

    1. ¡Muchas gracias por comentar, Bea! Me alegro de que te haya gustado la entrada 😀
      No me atrevo a hablar de “El hombre que ríe” porque no lo he leído (todavía), pero desde luego que te recomiendo “Los miserables”, yo conocía ya la historia y aún así lo disfruté como un chiquillo jaja ¡ya me contarás si finalmente le das una oportunidad”!

  4. ¡Excelente entrada, Daniel! Leer tu publicación sobre Victor Hugo no ha podido llegar en mejor momento, y es que justo hoy, en pleno aniversario de su nacimiento, voy a iniciarme en la obra del autor. Desde hace tiempo tengo «Nuestra Señora de París» y «Los miserables» (esta última en la edición que sacó Alianza en dos volúmenes), pero no me había atrevido con ellas. Hace unos días llegó a casa «El último día de un condenado», breve relato en el que defiende la abolición de la pena de muerte. Ahí daré mis primeros pasos en la narrativa de Victor Hugo. Ojalá la experiencia sea buena y me sirva para perder el miedo a dos de sus grandes clásicos.

    ¡Un abrazo!

    1. ¡Muchas gracias, Jesús! Me alegro de que te haya gustado la entrada 😀 y, sobre todo, me alegro de que te lances a leer a mi admirado Victor Hugo. Te prometo que a mí también me daba cierto respeto, esperaba un estilo denso y farragoso durante mil páginas, ¡y fue todo lo contrario! Yo he empezado por lo más “gordo”, pero confío en que “El último día de un condenado” siga la misma línea y te seduzca… ¡Ya me contarás!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *